domingo, 22 de junio de 2008

TEORÍAS EN ESCOMBROS

Aquel florero, como detenido en el tiempo. ¿Que pasará cuando caiga y se estrelle contra el suelo? mirá, dice Anselmo. El florero cae, estallando contra el piso de madera. El agua salta formando un pequeño lago y esas flores que se ven patéticas esforzándose por no separarse del agua, algo mugrienta, que les daba una razón para vivir, parecen aletear como peces muertos.
Al principio nada pasó. O al menos no nos dimos cuenta. Pero en seguida Anselmo me indicó que mirara hacia la ventana. Una mariposa yacía en la vereda. Lo miré con incredulidad.
-¿Y?, dije.
- Yo estaba mirando por la ventana cuando tiré el florero, dijo Anselmo, y se quedó esperando una respuesta que jamás llegó.
-Y en el momento exacto en que el florero se estrelló contra el suelo, aquella mariposa cayó muerta desde el árbol.
Anselmo me miraba con ojos vívidos, como si su hipótesis se hubiese revelado con este simple e improbable hecho. Yo lo miré arqueando una ceja hasta que sus ojos desviaron la mirada. Estaba enojado, lo sabía, pero no decía nada. Buscaba alguna otra cosa para romper. Sinceramente yo no vi a la mariposa morir, pero aunque la hubiera visto, es imposible que se muriese por culpa del florero. Prendí un cigarrillo, me acerqué a la ventana del balcón francés y miré a la mariposa. Sus alas la habían envuelto formando un minúsculo punto azul que resaltaba en la vereda color arena, gastada por el roce de los zapatos. Un ruido metálico desvió mi atención. Mis ojos buscaron los gritos hasta que los encontraron en la esquina de la calle. Dos autos teñidos de rojo, encastrados a la fuerza se tornaban uno solo, maltrecho, arrugado. Menospreciando su geométrica forma original. Alcancé a ver movimiento adentro. Una mujer, casi fusionada con el nuevo auto, en un grito sin pausa nombraba a su hija, maldecía, lloraba. Casi al mismo tiempo vino Anselmo, corriendo, preguntándome que había pasado.
-Un choque le dije.
-¿Ves?, me respondió. ¿Ahora te das cuenta?
-¿Darme cuenta de que?, le contesté.
-El choque, exclamó. Rompí un cuaderno, por eso chocaron.
Curvé la boca burlonamente y hasta con un poco de ternura. Pero no lo suficiente para que él lo notara.
-¿Vos me estas diciendo que la mariposa y el choque pasaron por tu culpa? Estás loco.
Anselmo, respiró fastidiado. Dijo que como siempre, yo no creía en nada, pero ¿cómo voy a creer este tipo de cosas? Lo miré con lástima. Algo que hizo que se fastidie aún más y comenzó a dar vueltas por el living, buscando alguna otra cosa para tirar, lo que se estaba volviendo molesto, porque Anselmo, obsesionado por tratar de mostrarme su teoría, iba rompiendo cosas a su paso, y yo atrás, limpiando sus hipótesis.
Un vaso, dos portarretratos, una taza y tres platos. Según Anselmo, un trueno, un gol de Colón, dos ambulancias que frenan en la esquina, lluvia y tres estornudos míos.
Barrí los escombros. La mirada furiosa de Anselmo sobre mi nuca. No le hablé por un buen rato. Observé con el rabillo del ojo que se acomodaba en el sillón doble que está frente al televisor. Sentí que se prendía un cigarrillo y miré a una paloma posarse sobre la baranda del balcón. Por suerte, Anselmo no la vio. Sus codos apoyados sobre las rodillas, la cabeza gacha, mirando sus pies. Fumaba largando el humo con fuerza, como un espasmo. Pasé junto a él con la pala llena de vidrios, teorías, hipótesis.
-Bueno me voy, dijo. No se puede con vos.
Se levantó, y frenó en la puerta. Más que frenarse, la abrió muy lentamente esperando que le contestase. Se fue de la misma forma que estaba sentado, con la cabeza gacha, mirando sus pies, moviéndola levemente de lado a lado. Cerró la puerta despacio, sin ruido. Y el vidrio de la ventana del balcón francés estalló en mil pedazos.

4 comentarios:

Agustina dijo...

muy bueno archi.


cada dia mejor vos brother eh.
te veo en un ratito:)
te qiero.

Anónimo dijo...

Alvaro esta excelente. Son geniales las imagenes que causan la lectura.
Un beso desde Chile
Ivanna

Anónimo dijo...

Te felicito querido!
Muy lindo, muy bueno, me entretuvo un rato tu literaturatura....
saludos, y exitos!

PD:espero la reversion de lucas esperando el colectivo!

Firma: baterista de Los Ceraños.

Anónimo dijo...

che, ángel, éste me encantó. j.